La impotencia del patrimonio de un ente o persona deudora para cumplir sus obligaciones, en el momento de su exigibilidad, son condiciones indispensables para el acceso a este derecho. Estas se relacionan con la falta de liquidez del deudor o empresa y la falta de disponibilidad de medios de pago que le permitan hacer frente a las obligaciones exigibles.

El encargado de controlar y verificar que estos elementos estén presentes y puedan ser debidamente comprobados antes del acuerdo será un juez competente.

¿Qué es el Derecho Concursal?

El Derecho concursal es una rama del derecho mercantil, que regula tanto el procedimiento judicial del concurso de acreedores en sede judicial, como los instrumentos que buscan solucionar la situación del deudor, empresa o particular. Esto trata de evitar que el conflicto se lleve a la vía judicial, mediante los acuerdos extrajudiciales de pagos o los acuerdos de reunificación de deuda.

Lo que se busca es dar solución a las situaciones de insolvencia tanto empresarial como personal. Regulando, en todos los casos, los acuerdos entre el deudor y sus acreedores, si ello es posible. O, en caso de no serlo, procediendo a una regulación ordenada.

El Derecho concursal ampara procedimientos que persiguen que:

  • El perjuicio a los acreedores sea el mínimo posible
  • Lograr soluciones de viabilidad y continuidad para el deudor.

Para que, si esto es posible, se incrementen las posibilidades de cobro de los acreedores.

Soluciones Extrajudiciales

Si bien la figura más conocida es la figura del concurso de acreedores, lo cierto es que existen otras soluciones:

Derecho Concursal

Estas instituciones, planteadas a tiempo, logran evitar los riesgos, dificultades, tiempos  y costes que se derivan de un procedimiento judicial de concurso de acreedores.

Los dos factores más importantes para implementar este derecho con éxito son:

  • La toma de la decisión en el tiempo adecuado.
  • Una exhaustiva preparación de las medidas a adoptar, tanto en sede judicial como extrajudicial.

La fase previa en la que se estudiará la situación real del deudor y se diseñarán las actuaciones a plantear, junto con la forma y manera de hacerlo, es la parte más importante del proceso. Lo que, en gran medida, determinará el resultado final.

La situación de insolvencia conlleva, por sí misma, un alto grado de incertidumbre y un elevado nivel de riesgo sobre el desenlace final. Por ello, es preciso realizar una elevada preparación técnica en lo jurídico, con un conocimiento del mundo empresarial y financiero. Es el conjunto de ambos factores el que permitirá anticipar los problemas que se plantearán tanto desde la óptica jurídica como de negocio y encontrar la mejor solución de entre las posibles.

Derecho Concursal para todos los ciudadanos

Si bien, hasta fechas muy recientes la práctica concursal estaba limitada a las sociedades mercantiles y empresarios individuales, actualmente el legislador ha tomado conciencia del problema del endeudamiento del particular. Actualmente el derecho concursal contempla soluciones específicas para este tipo de situaciones en las que, incluso, se contempla la condonación de la deuda no cubierta.