Vivir una situación de escasez económica supone una situación difícil para aquellos que estén pasando por un mal momento. La situación actual en el país hace que muchas personas y empresas tengan deudas muy elevadas, lo que puede llegar a resultar desesperante para la gran mayoría. Y es que, ¿Qué hacer cuando no se pueden hacer frente a las deudas por situaciones ajenas a uno mismo?

Pero, aunque salir airoso de un gran endeudamiento es difícil, siempre hay una luz al final del túnel que conviene recordar ya que, en la actualidad, existe una ley que tiene como fin reducir la carga financiera de aquellas personas que no puedan hacer frente a sus deudas. Dependiendo del caso concreto, estas deudas pueden ser reestructuradas para facilitar el pago de las mismas o bien exoneradas por completo.

Se trata de la Ley de Segunda Oportunidad, publicada el 28 de julio de 2015 en el Boletín Oficial del Estado. Desde entonces, esta ley ha conseguido que muchas familias puedan volver a comenzar y a salir airosas después de un gran endeudamiento. La ley está contemplada para que tanto el endeudado como el acreedor salgan ganando, por lo que siempre se busca lo mejor para ambas partes.

Aquellos que puedan exonerar sus deudas al completo, podrán poner en marcha de nuevo su vida y seguir contribuyendo de forma económica al país, de ahí a que en el Boletín Oficial tenga como propósito permitir a las empresas en bancarrota seguir en activo.

¿Quién puede beneficiarse de la Ley de Segunda Oportunidad? ¿Cuáles son los requisitos que hay que cumplir?

Requisitos para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad

Para poder ser beneficiario de esta Ley de Segunda Oportunidad, es importante tener en cuenta una serie de requisitos.

Lo primero que se debe hacer es demostrar que no se tiene el patrimonio suficiente para poder pagar las deudas. Además, tampoco puede haber recibido la exoneración de pagos en los últimos 10 años.

Igualmente, se debe demostrar que la persona, o la empresa, ha actuado en todo momento de buena fe, y esto solo se podrá demostrar probando que se ha intentado llegar a un acuerdo con los acreedores. También es importante demostrar que no se ha cometido ningún delito económico en los últimos 10 años.

Por otra parte, también resulta necesario saber si la deuda que se ha contraído puede ser cubierta por la Ley de Segunda Oportunidad. Las deudas con Hacienda o con la Seguridad Social, por ejemplo, no se pueden ni rebajar ni exonerar, al igual que ocurre con las hipotecas.

Una vez que se hayan comprobado todos estos datos, el interesado podrá comenzar con el proceso. Para ello, siempre recomendamos buscar un buen equipo de abogados especializados en la Ley de Segunda Oportunidad ya que serán los que te ayuden durante todo el proceso y los que consigan que puedas pagar la deuda de forma cómoda o que, directamente, te retiren ese gran endeudamiento para que puedas comenzar una nueva vida libre de cargas económicas.