Mientras que en países como Francia o Alemania el número de acogidos a la Ley de la Segunda Oportunidad supera los 100.000 al año, España se queda atrás con el reducido número de 9.000 beneficiarios.

La ley de la segunda oportunidad

Desde el año 2015 la ley de La Segunda Oportunidad exonera gran parte de la deuda a particulares y autónomos. Tras la última sentencia del Tribunal Supremo, la normativa permite eliminar gran parte del deber acumulado con la Administración Pública.

Y aunque para beneficiarse de ella se deben cumplir una serie de requisitos mínimos, estos son fácilmente verificables. Ya se que trata de demostrar que el acogido actuó de buena fé al buscar el acuerdo con los acreedores, y el compromiso a cumplir un calendario de pagos (O bien abonar la deuda restante mediante la cesión de bienes).

En caso de no lograr el acuerdo, el acogido podrá solicitar la exoneración de la deuda mediante un tribunal. Otros países de la Unión Europea como Francia, Alemania o Italia, que también han implementado este sistema de exoneración, registran entre 100.000 y 150.000 casos anuales. Cifra aproximada.

Estas cifras sorprenden a los expertos en materia de Ley de la Segunda Oportunidad, ya que hablamos de solo 9.000 beneficiarios dentro de nuestras fronteras. Se cree que la baja acogida se debe a la desinformación sobre dicha normativa.

¿Quién puede acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad?

Para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad el deudor debe demostrar que no cuenta con dinero ni activos, ya que de los contrario deberá usarlos para abonar la cantidad de deuda que estos le permitan.

Por otro lado son muchos los tipos de deuda con las que el usuario puede beneficiarse de la normativa:

Reclamaciones sobre hipotecas referenciadas al Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH) Deudas en tarjetas (revolving) Microcréditos no satisfechos Hipotecas con cláusulas suelo

Además tras la última sentencia del Tribunal Suprema la Ley de la Segunda Oportunidad también da la posibilidad de librarnos de hasta el 75% de la deuda contraída con Hacienda y la Administración Pública.

Sentencia que da pié a que los beneficiarios de la ley disfruten de una segunda oportunidad real, ya que, en muchos casos la deuda pública asciende a gran parte de la totalidad del déficit.

Como requisito extra, el solicitante no puede haber cometido delitos económicos previamente, tampoco haber rechazado una oferta de trabajo en base a su capacidad laboral en los 4 años anteriores.

Personas físicas acogidas a la Ley de la Segunda Oportunidad

Ya en la primera versión de la Ley de la Segunda Oportunidad, aprobada en 2015, las personas físicas podían solicitar la exoneración como si de una empresa o persona jurídica se tratara.

Para acogerse a la normativa se debe presentar un acuerdo extrajudicial de pagos, bien ante notario o ante el Registro Mercantil. En ese momento se suspenden los intereses de crédito y se congelan las acciones judiciales.