La ley de la segunda oportunidad, el salvavidas económico que vió la luz en 2015 solo ampara a 36 personas físicas en Murcia durante 2018.

Ley de la Segunda oportunidad: La eterna olvidada.

La ley de la Segunda Oportunidad es un concurso de acreedores para autónomos y particulares. Su objetivo es que las personas afectadas por un bache económico se repongan del estigma mental y social que supone vivir una bancarrota.

Esta ley tuvo su origen en 2015 y lleva 4 años sorprendiendo a los expertos:

La previsión era que un gran número de personas afectadas se acogiera al salvavidas económico. Para nuestra sorpresa solo 1631 personas físicas y 351 autónomos fueron respaldados por ella en España durante 2018 (Datos del Instituto Nacional de Estadística)

Cifras que tienden a repetirse en 2019.

Datos aún más devastadores en la región de Murcia

Centrándonos en la región de Murcia, solo 47 personas físicas (36 de ellas sin actividad) se acogieron a la ley de la segunda oportunidad. Un número muy similar al registrado en los primeros 3 meses de 2019.

¿Es la ley de la segunda oportunidad una gran desconocida?

El objetivo de la ley de la segunda oportunidad, es que una persona afectada por la bancarrota pueda recuperar su vida normal. Con todos los beneficios sociales y psicológicos que ello conlleva.

Por este motivo se llega a la conclusión de que, su baja acogida se debe a que todavía es una gran desconocida. En esencia en la región de Murcia, donde los datos son increíblemente bajos.

¿Cómo puedo acogerme a la ley de la Segunda oportunidad?

Lo primero que necesitas es solicitar el “Acuerdo Extrajudicial de Pagos”. Si por alguna razón no se llegara a un consenso, la persona afectada se declarará en quiebra y solicitará un procedimiento concursal.

Un factor esencial para que la Ley de la Segunda Oportunidad nos ampare, tanto en Murcia como en cualquier otra provincia, es dejar claro que en todo momento se actúa de buena fé.

Cómo demostrar buena fe:  Estar exento de delitos contra el Patrimonio, Hacienda, Seguridad Social o contra los derechos del trabajador.  Celebrar previamente un intento de acuerdo extrajudicial. En presencia de abogado, notario y acreedores. No haber hecho uso de la exoneración de pagos en los últimos 10 años.

El objetivo es abrir diálogo entre deudores y acreedores, creando así un calendario de pagos sostenible. Esto permitirá tanto a los acreedores recibir los pagos como al afectado vivir con cierta soltura.

En este acuerdo también se procede a eliminar una parte de la deuda, principalmente con la administración. El fin último es que la persona acogida salde la totalidad de su deuda en un plazo máximo de 5 años.

Otro punto a favor del afectado es que las facturas se paralizan, evitando, entre otros males, el posible desahucio de la familia.

Dando a conocer este salvavidas financiero nacido en 2015 se pretende llegar a más personas en situación de acogerse a él. Suponiendo un desahogo para la persona en bancarrota y sus allegados.

Principalmente en la región de Murcia, donde a quedado claro que aún hoy, después de 4 años, no ha llegado a todos los rincones.