La Segunda Oportunidad para particulares

Los particulares sobreendeudados sólo encuentran amparo en la Ley de la Segunda Oportunidad

Es una realidad cada día más extendida, en gran parte debida a lo duradero de esta crisis económica en la que todavía seguimos envueltos, que un buen número de particulares inician un negocio con ilusión y esfuerzo, pero no consiguen despegar y tienen que cerrar y abandonar la idea de negocio, encontrándose en una situación de verdadera precariedad, sin posibilidades de pagar las deudas contraídas para el proyecto que tenían en mente.

El particular que emprende un negocio se arriesga y puede perder. Pero el caso de los particulares que en un momento de bonanza económica se endeudaron con la compra de un vehículo y una hipoteca, algún que otra inversión para el hogar, como mobiliario o equipos informáticos, quizás una moto… y que pasado el tiempo se encontraron en situación de desempleo, o la empresa en la que trabajaban decidió disminuir su nómina y ahora se encuentran que no pueden hacer frente a las numerosas cargas y deudas acumuladas, es quizás más dramático. Para ellos, que siempre siguieron las reglas del juego y sus peticiones de préstamo fueron aceptadas,  tampoco hay posibilidades de salir de la trampa y la suma de sus deudas los deja permanentemente hundidos en un pozo.

En ambos casos los particulares se convierten en poco menos que en unos parias sociales. Pasan a ser unos deudores de por vida. El banco no les perdona las deudas ni ningún organismo institucional viene a rescatarlos. Dejarán de tener posibilidades de adquirir préstamos y se verán obligados a pagar la deuda siempre que tengan algo más del dinero mínimamente indispensable para sobrevivir.

Afortunadamente, en España existe la llamada Ley de Segunda Oportunidad. Esta Ley permite que  tanto particulares como empresarios puedan, legalmente, encontrar una alternativa de financiación. Pudiendo así superar las deudas acumuladas y tener una nueva oportunidad para resolver sus problemas económicos y empezar de cero. En este artículo vamos a profundizar un poco más en lo relativo a la Segunda Oportunidad para particulares.

¿Quién se beneficia de la Ley de segunda oportunidad para particulares?

Hasta ahora la Ley Concursal estaba reservada para empresas a nivel global. Con la nueva regulación también se incluyen a particulares y autónomos. Es decir, todas aquellas personas (jurídicas y físicas) que hayan fracasado en su economía y sus finanzas. Con la Segunda Oportunidad particulares y autónomos ahora pueden pagar sus deudas con el pago de su patrimonio presente y futuro.

Para que la Ley de Segunda Oportunidad pueda ser efectiva, los particulares deberán

  • Ceder todos los bienes que no sean imprescindibles para desarrollar la actividad profesional que les proporciona el sustento. Por un valor igual o menor al total de la deuda.
  • O bien, cubrir la parte de la deuda que puedan cubrir con la Liquidación de sus bienes y pedir la exoneración del resto de la deuda insatisfecha.

Sin embargo, cuando se trata de autónomo y emprendedores, estos deberán presentar un plan de viabilidad junto a un calendario de pagos. Esta plan debe, además, cumplirse en un plazo inferior a los diez años.

Para acogerse a esta ley, el particular debería conseguir un acuerdo extrajudicial con sus acreedores. El acuerdo estará tutelado por un juez. Con esto se demuestra que ha habido buenas intenciones por parte del deudor para llegar a un acuerdo previo. Es por esto, y para facilitar la credibilidad de que los procesos de acuerdo es conveniente, que el adeudado pida la participación de un mediador concursal que pueda garantizar el éxito en las negociaciones con los demandantes.

Si eres un empresario o administrador de una sociedad y el negocio estás en una situación de insolvencia contacta con un despacho especialista y un abogado concursal atenderá tu caso.

2019-08-13T12:18:36+00:00

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