La pandemia mundial por el COVID-19 ya ha empezado a afectar a la economía mundial. Son miles de personas las que ya han tenido que quedarse en casa y cerrar sus negocios para evitar el contagio y la propagación de este virus mortal.

Ante esta situación, muchas personas particulares y autónomos han tenido que pedir una prórroga o un nuevo préstamo para hacer frente a la situación que se está viviendo en todo el mundo y que provocará una nueva crisis económica. En este sentido, la Ley de Segunda Oportunidad puede ser una buena opción para aquellas personas que no pueden hacerse cargo de su deudas en estos momentos.

La crisis del coronavirus ha puesto a muchas familias en situaciones muy delicadas y es que los autónomos no solo han tenido que cerrar, sino que también han tenido que acogerse a los ERTEs (Expedientes de Regulación Temporal de Empleos), o despedir a sus empleados antes de que comenzaran a cerrar definitivamente. Esto ocasiona una gran deuda en la mayoría de casos ya que los recibos de los préstamos seguirán llegando.

Ley de Segunda Oportunidad, un posible respiro para muchas familias

No obstante, la pandemia puede suponer una oportunidad para las personas que ya estén tramitando su caso con la Ley de Segunda Oportunidad. Según parece, los abogados especialistas en la cancelación de deudas han anunciado que las familias y autónomos podrán acelerar el proceso y los trámites de la cancelación de deudas para llegar a su final cuanto antes y obtener la exoneración de deudas.

Así, la crisis por el coronavirus puede ayudar a rehacer la vida de muchas familias y autónomos que demuestren que no pueden hacer frente a sus deudas ahora que han tenido que cerrar sus negocios o que han sido despedidos. Eso sí, siempre se tendrá en cuenta que la persona que solicite esta Ley de Segunda Oportunidad haya actuado con veracidad y buena fe. Es una buena opción para hacer frente a la crisis por el COVID-19.

¿Y qué pasa con las hipotecas?

A pesar de que la totalidad de las hipotecas no reciben la protección de la norma, es cierto que hay casos en los que la Ley de Segunda Oportunidad puede ayudar al propietario a resolver su deuda. Esto podrá ocurrir en caso de que se realice la ejecución hipotecaria y que el dinero no sea suficiente para saldar la deuda total. La cantidad de dinero que falte podrá ser exonerada, siempre que se cumplan con los requisitos que impone dicha norma.

Ante la crisis mundial por el COVID-19, muchas familias y autónomos podrán acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad para saldar sus deudas y poder salir de la espiral de préstamos en los que se han visto envueltos por la situación que se vive en todo el mundo en estos momentos. Además, aquellos que ya estén en el proceso de saldar sus deudas, podrán acelerar su caso para obtener la exoneración cuanto antes y poder respirar, de nuevo, tranquilos.