La Ley de la Segunda Oportunidad permite librarse de las Deudas por valor de 113.000€ a un hombre arruinado en Barcelona

Un hombre divorciado y con un hijo a su cargo, en situación de paro y con una deuda que asciende a los 113 mil euros consigue librarse de las Deudas. Se trata de David Álvarez, un hombre de Barcelona, que descubrió la existencia de la ley de la Segunda Oportunidad. Y se asesoró para cancelar sus deudas aplicándola y poder así empezar desde cero.

El caso de David

David decidió asesorarse y tratar de solicitar la aplicación de esta Ley de Segunda Oportunidad declarando su peligrosa situación de insolvencia. Su caso era fácilmente aplicable puesto que no tenía bienes a su nombre y tampoco estaba recibiendo ningún tipo de ayuda o subvención.

Esta ley está vigente en nuestro país desde el año 2015 y permite a los particulares y autónomos ser exonerados de la obligatoriedad de los pagos de sus deudas a acreedores. Siempre que se demuestre que se ha actuado de buena fe y se ha tenido la intencionalidad de reparar las deudas. Para ello debe haber tratado de realizar los pagos e intentado llegar a un acuerdo con los acreedores para aplazar la deuda. Si no se ha logrado ningún acuerdo,  es entonces cuando se solicita la cancelación (exoneración) de la misma en el juzgado.

La Ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad ha podido aplicarse en el caso de este ciudadano de Barcelona porque ha cumplido los requisitos necesarios para beneficiarse de la misma. Muchos ciudadanos desconocen la existencia de esta posibilidad, por lo que es importante estar informado para saber cuando acudir a este recurso. David ha podido deshacerse del pago de una gran cantidad de dinero, 113 mil euros.

Esta ley requiere primero de un intento de acuerdo con los acreedores además de demostrar la buena fe en la conducta del demandante. Se intentaría en primer lugar fijar un calendario de devolución de deuda inferior a diez años. Si no se logra un acuerdo de este tipo es entonces cuando se solicitaría un concurso de acreedores.

En el siguiente paso del proceso para aplicar la Ley de Segunda Oportunidad se solicita ante el tribunal la exoneración de la deuda. En este procedimiento no existe un juicio como tal y la persona que realizar esta petición no tiene que ir a declarar delante de los micros.

Es un proceso relativamente sencillo ya que requiere una demostración de la intencionalidad y el cumplimiento de los requisitos de una forma documental y no presencial. Al encontrarse en esta situación de insolvencia y desamparo, muchas personas podrían sentir rechazo a la hora de tratar de meterse en un complicado proceso judicial, pero no es el caso. Esta ley está precisamente orientada para mejorar la situación de los ciudadanos con problemas económicos.

Pedir asesoría para librarse de las Deudas

Aunque es un protocolo sencillo y sin juicio, es aconsejable pedir ayuda o asesoría profesional para dar los primeros pasos y librarse de las deudas. Si se acude a los especialistas será más sencillo recoger la información y documentación necesaria así como realizar los protocolos correctamente.