Una de las dudas más comunes a la hora de acogerse a la Ley de La Segunda Oportunidad es qué pasará con la actual vivienda del deudor. Ya que por lo general el concursado (Persona acogida a la Ley) puede pagar con soltura la hipoteca de su casa, pero no puede hacer frente al deber mayor contraído por préstamos personales, tarjetas, deudas financieras varias…

La Ley de la Segunda Oportunidad es un Proceso Concursal

Y en todo proceso concursal se busca liquidar el patrimonio para hacer frente con él a la deuda, si nos acogemos a la Ley de la Segunda Oportunidad estaremos en obligación de saldar la cantidad de nuestra deuda que el patrimonio nos permita, y solo después optamos a la exoneración de la cantidad restante.

Bien, la teoría es sencilla, aunque no agradable, sin embargo en la práctica pueden darse excepciones ¡Vamos a verlas!:

¿Puedo perder mi vivienda con la Ley de la Segunda Oportunidad?

Para responder esta pregunta debemos conocer primero tres conceptos principales:

El valor de la vivienda.

La hipoteca que queda por pagar.

Si esta es o no la residencia habitual del deudor.

En caso de llevar los pagos de la vivienda al día (O como mínimo actualizarlos antes del proceso concursal) tenemos más posibilidades de mantener nuestra vivienda.

Lo más importante a tener en cuenta es que el banco donde tengas un bien hipotecado se convierte en el acreedor privilegiado, es decir, cobrará antes que todos los demás incluyendo a las instituciones públicas como Hacienda. Por lo tanto el liquidar o no la vivienda dependerá de si merece o no la pena en función de su valor. Vamos con un ejemplo para entenderlo mejor:

Tenemos dos casos diferentes:

En el primero partimos de una casa con un valor de 100.000€ y una deuda hipotecaria de 110.000€. Todos los pagos se llevan al día. En ese caso no se debería liquidar la vivienda ya que las posibilidades de que se venda a un valor superior al real son prácticamente nulas. Lo único que se conseguiría es poner a trabajar a todas las partes involucradas y dejar al deudor sin techo.  En el segundo caso partimos de una casa valorada en 200.000€ donde queda una deuda por pagar de 110.000€. En ese caso sí conviene liquidar la casa para que el deudor pueda hacer frente a una parte de la deuda con el dinero obtenido.

Por otro lado existen una serie de bienes que son absolutamente inembargables, según lo estipulado en el Art.605 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y son los siguientes:

Bienes legalmente inembargables Bienes declarados inalienables. Derechos accesorios, que no sean alienables con independencia del principal. Bienes sin contenido patrimonial. (Por ejemplo la casa gravada con una hipoteca superior al valor de mercado, como vimos más arriba en el primer caso) Bienes expresamente declarados inembargables por razones legales.

Como acabas de ver responder a la pregunta ¿Puedo perder mi vivienda con la Ley de la Segunda Oportunidad? es algo complicado porque depende de múltiples factores. Desde Ave-fenix.es te recomendamos buscar asesoría profesional para responder esta y otras cuestiones lo antes posible.