La Ley de Segunda Oportunidad supone un alivio para muchas personas que se encuentran en situación de bancarrota y de sobreendeudamiento. Claro está que, aunque esta ley cubre muchos impagos, no cubre todas las deudas existentes. ¿Qué deudas pueden ser canceladas gracias a la Ley de Segunda Oportunidad?

A continuación conocemos todas las deudas que no cubre esta ley y aquellas que sí cubre para que puedas plantearte el hecho de acogerte, o no, a la Ley de Segunda Oportunidad.

Qué deudas se pueden cancelar con la Ley de Segunda Oportunidad

Como hemos comentado anteriormente, La Ley de Segunda Oportunidad no puede eliminar todas las deudas. Según recoge, se podrán cancelar las deudas ordinarias y subordinadas y la parte que exceda de la garantía en un crédito privilegiado.

No se contabilizarán las nuevas deudas que se hayan contraído después de iniciar el proceso para eliminar el endeudamiento.

Pero, ¿Qué ocurre con las deudas contraídas con Hacienda y la Seguridad Social? Según las últimas sentencias realizadas por el Tribunal Supremo en Julio de 2019, se permite la exoneración de hasta un 70% de las deudas que se hayan contraído con las Administraciones Públicas.

Esto quiere decir que el juez encargado del caso podrá permitir la exoneración en parte de las deudas contraídas con la Seguridad Social y con Hacienda. Esto permite a los autónomos acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad sin ningún tipo de inconveniente.

¿Cubre la Ley de Segunda Oportunidad las hipotecas?

Según se indica, quedan fuera de su aplicación las deudas garantizadas con prenda e hipoteca. No obstante, parece que esto no es del todo así ya que esto no quiere decir que la Ley de Segunda Oportunidad no se aplique a las hipotecas.

Esta ley afecta a la cantidad restante por pagar del préstamo tras la ejecución de la hipoteca. ¿Qué quiere decir esto? Pues que si después de subastar la vivienda el banco no obtiene el dinero suficiente para eliminar la hipoteca, seguirás debiendo una cantidad de dinero. Con La Ley de Segunda Oportunidad podrás poner fin a esa situación. En el concurso se puede cancelar el 100% de la deuda hipotecaria aplicando una dación en pago de facto, lo que quiere decir que, aunque pierdas tu casa, tus deudas quedarán saldadas.

La Ley de Segunda Oportunidad supone una vía de escape para aquellas personas que no han podido hacer frente al pago de su vivienda y que, a pesar de tener que seguir pagando por ella, la han perdido. Eso sí, en los requisitos para acogerse a esta opción está el de haber liquidado el patrimonio para el pago de las deudas, lo que afectaría también a la vivienda.

No hay que olvidar que, en realidad, las deudas no desaparecen hasta que no pasan 5 años. Esto quiere decir que la remisión es provisional hasta pasado ese tiempo y que el propio Estado se reserva esos años para revisar el caso en profundidad.

Para asegurarte de que todo está correcto, te recomendamos contactar con un abogado especialista en la Ley de Segunda Oportunidad. Te ayudará a saldar tus deudas y a no tener que pensar más en ellas.