El beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) es ciertamente la medida más interesante que ha introducido la Ley de Segunda Oportunidad para conseguir librarse de la suma de las deudas pendientes (tanto privadas como públicas) que no hayan sido satisfechas. Hablaríamos, pues, de un novedoso mecanismo que se regula en el artículo 178 bis de la Ley Concursal.

Modos de funcionamiento:

La anteriormente citada Ley de Segunda Oportunidad brinda la oportunidad de una posible renegociación de los adeudos mediante un acuerdo extrajudicial de pagos(AEP).

Entonces, cuando este acuerdo extrajudicial falla, el mediador concursal (figura encargada para su gestión) declarará el concurso de acreedores del deudor.

Posteriormente, tomar como opción a seguir el BEPI ofrecería la posibilidad de cancelar las deudas que resulten inviables de satisfacer al acreedor por diferentes motivos como la falta de liquidez y de patrimonio suficiente, ya sea de un modo provisional o definitivo.

Requisitos

Para poder obtener el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho, se han de acreditar una serie de características:

El deudor debe ser una persona física (incluyendo en esta clasificación a los particulares y a los autónomos). Buena fe del deudor, según los criterios contenidos expresamente en la Ley Concursal:  Que se haya  efectuado al menos un intento de pactar un acuerdo extrajudicial de pagos. No haber sido partícipe de un concurso culpable. Tampoco haber sido condenado por sentencia firme por algún delito de índole laboral, socioeconómico, o patrimonial en los últimos 10 años.

Aún así, unido a las anteriores condiciones generales, deberían cumplirse algunos requisitos complementarios atendiendo a cuestiones como la naturaleza y el tipo de la exoneración.

Clases de Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho

Hay dos tipos distintos de BEPI con determinados requisitos necesarios.

1) Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho definitivo

En esta modalidad, el deudor debe abonar ciertas deudas para que la exoneración traiga como consecuencia efectos definitivos e inmediatos:

Como mínimo, un 25% de los créditos concursales ordinarios, en el caso de que anteriormente no se hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos. La totalidad de los créditos concursales privilegiados y contra la masa.

2) Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho provisional

Por el contrario, además es posible adoptar el beneficio de exoneración si se es insolvente y se cumplen los siguientes aspectos:

Acogimiento de un plan de pagos. No haber conseguido el beneficio de exoneración en la última década. No haber eludido las obligaciones de información y colaboración concursal.   No haber rechazado una oferta de trabajo en los últimos cuatro años. Aceptar ser inscrito durante cinco años en el Registro Público Concursal.

Así pues, una vez cumplida toda esta lista de condicionantes, el deudor de buena fe podrá ser incluido en el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho de forma provisional, ya que dependerá y quedará en espera del cumplimiento del plan de pagos del que fue apercibido.

En definitiva si deseamos librarnos de todas nuestras deudas, acogernos al beneficio de exoneración sería el único modo. Ya que existen varias vías para hacerlo, es francamente interesante un asesoramiento por parte de un abogado especialista en la solicitud del BEPI antes de pedir la segunda oportunidad.