La Ley considera el embargo como uno de los métodos a los que las entidades pueden acudir a la hora de realizar el cobro de una deuda pendiente. Excepto en caso puntuales, la orden de embargo hacia una persona o empresa debe provenir de una autoridad judicial. Esto supone la incautación de los bienes de la persona deudora para que pueda hacer frente a los pagos no realizados, ya sea total o parcialmente, dependiendo de la cantidad y de los bienes de los que se disponga.

Claro está que no todas las posesiones son embargables. La legislación es precisamente la que establece cuáles son los bienes que se puede embargar y los bienes que no. La normativa establece cuáles son los bienes embargables.

¿Qué puede ser embargado en caso de deuda?

Siguiendo la normativa, este es el orden de embargo de los diferentes bienes a cargo del deudor:

  • El dinero disponible en cualquier tipo de cuenta corriente.

  • Los créditos, derechos a corto plazo, títulos, valores, instrumentos financieros admitidos a negociación en un mercado secundario oficial de valores.

  • Joyas y objetos considerados de arte.

  • Las rentas en dinero, intereses y frutos de toda especie.

  • Bienes muebles o semovientes (animales que puedan tener un valor determinado como ganaderías).

  • Acciones, títulos o valores no admitidas a cotización oficial y participaciones sociales.

  • Bienes inmuebles.

  • Salarios, pensiones o ingresos procedentes de actividades profesionales.

En general, estos son los bienes que pueden ser embargados en caso de tener una deuda. Pero también existen otros bienes que no pueden ser embargados a pesar de tener una deuda.

¿Qué bienes no pueden ser embargados?

En cuanto a los bienes que no pueden ser embargados, tenemos la siguiente lista:

  • Mobiliario o menaje de la casa, al igual que la ropa que no tenga una consideración superflua, es decir, que no sea algo de valor.

  • Libros e instrumentos necesarios para el ejercicio de una profesión determinada.

  • Bienes sacros o dedicados al culto de las religiones que estén registradadas.

En el caso en el que el deudor mantenga un régimen económico matrimonial en gananciales, se acumularán las retribuciones y se podrán embargar los bienes de ambas personas.

¿Cómo evitar un embargo?

Evitar un embargo es más fácil de lo que parece y es que se trata de una situación límite en la que una persona no ha podido pagar una deuda durante mucho tiempo. A continuación vamos a dar unos consejos para evitar el embargo.

  • Contratar un seguro de protección de impagos.

  • Reunificar deudas.

  • No esperar al último momento para pagar las deudas. Siempre será mejor pagar cuanto antes.

  • Pedir una carencia o una amortización.

  • Alquilar parte de tu vivienda como, por ejemplo, una habitación, ya que te ayudará con los gastos.

  • No vivir por encima de tus posibilidades.

  • Vender parte de tus bienes para poder hacer frente a las deudas.

  • No ignores el problema. Si no puedes hacer frente al pago durante uno o más meses, habla con tu prestamista para llegar a un acuerdo de pago.

Con estos consejos podrás evitar un embargo y más de un dolor de cabeza. Recuerda contactar con un abogado experto en deudas para aclarar todas tus dudas.