Puede ser que estés en un momento en el que te encuentres inmerso en algún ajuste económico o en algún problema en el que no puedes hacer frente a tus pagos mensuales. Ya sea si has solicitado la Ley de la Segunda Oportunidad (LSO) o porque estás pensando en pedirla. Te recomendamos que antes de todo sepas el procedimiento completo de esta Ley y te asesores de buena mano para que sepas de qué va y qué puedes conseguir con la LSO. Seguro que has oído hablar que si te declaras insolvente puedes conseguir que te liberen de las deudas, ya seas particular, autónomo o gran empresario. Por ello queremos contarte todo lo que debes saber sobre este tema para que obtengas la información que necesitas para realizar tu gestión.

¿Qué quiere decir realmente declararse insolvente? 

En alguna noticia en la televisión o en la prensa escrita, habrás podido leer que una empresa se declara insolvente, pero no sepas muy bien a qué se refieren con esto. Pues bien, declararse insolvente es básicamente declararse en quiebra o en bancarrota. Significa que estás en una situación en la que no puedes pagar a los acreedores ni a los proveedores con los que trabajas, puesto que no tienes liquidez económica. Lo mismo pasa con las personas físicas, puesto que declarándose insolvente puede eludir las deudas que haya podido contraer.

¿Y qué tiene que ver declararse insolvente con la LSO? 

Debes saber que existen dos tipos de insolvencia a los que una empresa se puede acoger:

1. La provisional que es la que en un momento dado no tiene fondos económicos por lo que la empresa utiliza dinero de otras cuentas, esta situación es temporal.

2. La que es definitiva esta es en la que una empresa no tiene dinero suficiente ni activos propios suficientes para poder pagar lo que debe. Cuando una empresa entra en esta situación, se pasa directamente a todo el procedimiento del concurso de acreedores.

Pues bien, dicho esto a nivel empresarial debes saber que una persona particular o un autónomo también pueden declararse insolvente y ser protegidos por la LSO. Esta Ley ofrece tener una segunda oportunidad en la vida a todas aquellas personas que hayan contraído deudas en el pasado y que actualmente no pueden hacerse cargo de ellas.

Pero… ¿Cómo puedo llegar hasta ahí? 

Declararse insolvente en la LSO va a suponer que se inicie un estudio sobre la situación económica del solicitante desde años atrás. De esta manera, se asegura que de verdad el afectado no tiene recursos económicos por lo que empezará todo el paso siguiente que corresponda en la LSO.

Esta Ley pide a todos los solicitantes que en todo momento se deberá de actuar de buena fe y tener predisposición para llegar a un acuerdo con sus acreedores. Si estos dos requisitos no se cumplen, la petición se desestimará y no llegará a una resolución favorable. Asesórate en todo momento por un equipo profesional para conseguir tu nueva oportunidad.