Deuda: Esta palabra tan temida por todos y que nos asusta cada vez que la escuchamos. Es una realidad que a lo largo de nuestra vida contraeremos distintos tipos de deuda que vamos a necesitar en ese momento. Es importante que conozcas siempre cada detalle de esos préstamos o ayudas económicas que te va a realizar un acreedor para que no tengas problemas en el futuro. Debes saber, en cambio que en todo momento nos convertimos nosotros mismos en deudores o acreedores, puesto que realizando una pequeña compra el término cambia en solo unos instantes.

Puede ser porque estés ahora mismo en una situación en la que estés buscando más información sobre la deuda que tienes o porque simplemente quieres informarte de los tipos de deuda que existen. Has llegado al artículo correcto puesto que hoy te enseñamos todas las deudas que hay para que puedas conocerlas y obtengas toda la información necesaria.

¿Las deudas pueden ser distintas o siempre son del mismo tipo? 

Pues bien, vamos a entrar en detalles para que sepas diferenciarla, y si lo necesitas, sepas cuál es la que tienes que escoger según su finalidad. Existen cuatro tipos de deuda que te clasificamos seguidamente:

  1. Deudas de consumo: Estas deudas son las que estamos más acostumbrados a escuchar. Son todos aquellos productos financieros que hemos firmado para comprar cualquier cosa ya sea material o no material, por ejemplo, un servicio de una empresa o un coche. Al igual que de la misma manera, estamos adquiriendo una deuda por consumo cuando utilizamos nuestra tarjeta de crédito para comprar.
  1. Deudas de inversión: Las que contraemos con un acreedor para adquirir un bien en el que con el tiempo puede darnos beneficio económico. Estos tipos de deuda son las que generan un rendimiento por lo que se traducen en un dinero que destinas a una inversión. Pueden ser, por ejemplo, para comprar un local o para abrir una empresa.
  1. Deudas para subsistir: Son las que solicitamos a nuestros bancos o empresas de créditos para cubrir todas las necesidades del día a día. Es decir, si no llegamos a fin de mes y no podemos pagar los servicios básicos, estaremos pidiendo una deuda de subsistencia. Estos créditos tienen una gran desventaja y es que suelen ser sus intereses muy altos por encima de los restantes préstamos.
  1. Deudas hormiga: Estas hacen referencia a todos aquellos préstamos, ya sean pequeños o grandes que solicitamos a los bancos, familiares o amigos. Son los que vamos pidiendo según se va complicando nuestras finanzas y echamos mano de ellas para poder llegar a todos los pagos. Estos no suelen ser de carácter urgente, pero aún de la misma manera que las anteriores estamos contrayendo una deuda.

Ahora ya conoces los tipos de deuda que existen y las que puedes solicitar según tus necesidades. Siempre asesórate de buena mano para conocer todos los datos de la operación que vayas a firmar, de esta manera estarás realizando una gestión segura y sin errores.