La Ley de la Segunda Oportunidad para autónomos

Segunda Oportunidad para Autónomos

Si perteneces a la fuerza laboral de los autónomos conocerás de primera mano la enorme presión con la que vives día a día. Mantener en pie tu negocio o poder ejercer tu profesión y llevar un sueldo digno a tu casa se convierten en una misión imposible. Nadie mejor que tú para entender lo que es el trabajo duro, el no poder caer enfermo, ni poder sufrir ningún accidente si quieres seguir con oportunidades laborales en un mundo cada día más competitivo.

Es una lucha sin cuartel, en la que, además, se tiene un mayor riesgo de caer en el pozo sin fondo de las deudas. Ya sea porque

  • No recibimos a tiempo el pago de los trabajos realizados
  • Hacer frente a nuestros propios pagos es inviable porque nos hemos endeudados en demasía. Aunque hubiera sido con la buena intención de
    • Mejorar nuestros servicios con la inversión de una nueva máquina,
    • La adquisición de un nuevo vehículo,
    • Una necesaria reforma del local…

Por el motivo que sea, cuando la inversión no resulta todo lo rentable que hubiéramos deseado, los impagos se acumulan y los proveedores inician los trámites de denuncia.

Es en este momento, Cuando

  • Los autónomos se ven ahogados por las deudas.
  • Ven el horizonte lleno de nubes negras que representan el infinito proceso de pagos que impedirán que alguna vez puedan volver a ser profesionales con proyectos rentables y posibilidades de llevar una vida digna.
  • Se hace presente la ley de segunda oportunidad. Un procedimiento legal que posibilita la exoneración de la deuda por parte de los autónomos y que, por tanto, permite una segunda oportunidad a estos profesionales para desempeñar sus funciones empezando de cero.

Requisitos a cumplir por los autónomos para participar de la Ley de Segunda Oportunidad

Efectivamente, para poder comenzar desde cero, borrando errores de malas gestiones, inversiones fallidas o crisis financieras demasiado duras, el estado ha presentado esta ley que permite al autónomo exonerar sus deudas con sus acreedores, pero para lo cual estos profesionales deben cumplir una serie de requisitos.

Estas obligaciones se dividen en dos grandes fases.

  • La primera. Conocida como el proceso extrajudicial, debe realizarse obligatoriamente, aunque no se llegue a acuerdo. Consiste en proporcionar, por parte del autónomo y portador de las deudas, el procedimiento necesario para cumplir con la deuda, ya sea proporcionando los activos necesarios en forma de bienes inmuebles o cualquier otro bien, o creando un calendario de pagos con los que deberá cumplir. Este acuerdo se deberá realizar ante un notario para que dé validez al acuerdo, aunque también podrá tener presencia un mediador concursal que intermedie con los acreedores a petición del deudor.
  • La segunda. En el caso de que no se haya llegado a acuerdo, se dará paso a la fase judicial, en la que el autónomo deberá requerir la exoneración de la deuda y será un juez el que decida finalmente si es posible o no llegar a este punto. Será el juez quien decida si el autónomo tiene medios o no para afrontar el pago, y si se ha actuado con diligencia y buena fe durante todo el proceso de endeudamiento.

El Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho

Para que el juez sentencie favorablemente a la exoneración, se ha de demostrar que

  • Se ha tratado de llegar a un acuerdo previo con los acreedores
  • No ha incurrido en una administración desleal para fingir o forzar la insolvencia.

Por último, durante los diez años anteriores a este procedimiento, no se ha tenido que someter el negocio a un procedimiento similar. Tampoco haber sido condenado por delitos al orden económico, falsedad documental ni contra la Hacienda Pública.

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Si eres un empresario o administrador de una sociedad y el negocio estás en una situación de insolvencia contacta con un despacho especialista y un abogado concursal atenderá tu caso.

2019-08-13T12:16:35+00:00

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