Al final un autónomo es algo muy similar a una empresa, e igual que sucede con las grandes compañías son muchas las razones que pueden llevar a un autónomo a la bancarrota.

Por este motivo, y como era de esperar, el concurso de acreedores y la Ley de la Segunda Oportunidad es igual de válido para empresas y autónomos que necesiten la exoneración de sus deudas con el fin de empezar de nuevo:

Cómo cancelar tu deuda si eres autónomo

La Ley de la Segunda Oportunidad es un proceso judicial que puede cancelar gran parte de tu deuda (Llegando al 100%) o crear un calendario de pagos realista que reajuste los pagos que te quedan en cómodos plazos que sí puedas pagar.

El proceso se inicia con el concurso de acreedores:

Concurso de acreedores

En concurso de acreedores se da cuando una persona física o jurídica no puede hacer frente a la deuda adquirida. Cuando se da el caso puede solicitarlo el deudor (Voluntario) o los acreedores (Necesario)

Para llevar a cabo el proceso el juez asigna un administrador concursal, que se encargará de renegociar la deuda con los acreedores. En esta negociación se busca reestructurar el calendario de pagos de manera que el deudor si pueda hacerle frente. En los casos que sea posible también se busca la reducción de dicha deuda, lo que se conoce como quitas.

Para que el concurso de acreedores se lleve a cabo, el deudor debe demostrar que está en estado de quiebra y que no puede hacer frente de ninguna manera a esa deuda pendiente.

Por otro lado el proceso concursal no siempre llega a buen término, ya que no es fácil encontrar soluciones que satisfagan a los proveedores, tenemos que tener en cuenta que en la mayoría de casos no terminan cobrando todo lo que se les debe. Si se da el caso, es cuando entra en marcha la Ley de la Segunda Oportunidad:

Ley de la Segunda oportunidad (Si el concurso de acreedores no llega a buen término)

Llegados a este punto, la Ley de la Segunda Oportunidad permite a empresas y autónomos obtener el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI) siempre que secumplan una serie de requisitos:

Demostrar que no se pueden pagar las deudas. Haber liquidado todos los bienes o patrimonio en el concurso de acreedores. No contar con dinero ni activos, pues de esta manera el autónomo si podría hacer frente a una parte de la deuda. La totalidad de la deuda debe ser inferior a los 5 millones de euros. Demostrar la buena fe del deudor: Esto se demuestra cuando el autónomo ha intentado negociar antes de acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, no ha provocado su propia situación de insolvencia, no ha cometido delitos de tipo económico, no ha rechazado una oferta de empleo adecuada a su capacidad en los 4 años anteriores al concurso y acepta que se le incluya en el registro público concursal durante 5 años.

Si se cumplen todos los requisitos comenzará el proceso judicial donde el autónomo puede librarse de gran cantidad de su deuda, permitiendo en algunos casos la exoneración del 100%. Si tienes más dudas sobre cómo acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad contacta con Ave-fenix.es, nuestro equipo de abogados especializados te brindará el apoyo que necesitas.